lunes, 15 de diciembre de 2008

Alfred Hitchcock: Etapa americana

Esta semana os ofrezco la segunda parte de la filmografía del director. Esta vez su etapa en América, caracterizada por el afianzamiento de sus técnicas. Aún así, no se pudo librar de sufrir unos cuantos disgustos.




ETAPA AMERICANA (1940-1980)

“Rebeca” (1940) sustituyó al proyecto del Titanic. Y pese a que fue un enorme éxito y se llevó un oscar a la mejor película, Hitchcock nunca estuvo contento con ésta: “Le faltaba humor. No es una película Hitchcock”.

A Alfred Hitchcock nunca le dieron un oscar al mejor director. Solo en 1968 la academia le ofreció un oscar honorífico cuando su carrera atravesaba un mal momento.
En muchas ocasiones, el director se vio influido en sus películas, si no por el estudio, por sus amistades. Éste fue el caso de “Mr. & Mrs. Smith” su única comedia americana, con la que acabó por arrepentirse.



En 1943 rodó “La sombra de una duda”. Durante muchos años la contemplaría como su obra predilecta, mas acabó por desecharla. “Le falta humor” argumentó.
Hitchcock siempre fue un gran director en lo que a asumir riesgos se refiere, y un ejemplo de esto fue “Naúfragos” la cual rodó en 1944 en plena II Guerra Mundial, haciendo un brillante ejercicio de sangre fría, enmarcando el “microcosmos de una guerra” así como la psicología humana en sus diferentes facetas y personalidades, la moralidad y sin hablar de su ocurrente cameo…


Con “Recuerda” quiso hacer “el primer film del psicoanálisis” y para esto se aseguró la colaboración de Ben Hecht, que había trabajado con prestigiosos psicoanalistas, y Dalí, a quién confió la dirección artística de los sueños que aparecerían en la película.



Su siguiente film “Encadenados” fue descrito como un ejercicio de sencillez y brillantez en todo. Para él ésta fue realmente una película Hitchcock: intriga, suspense, humor y grandes estrellas (estaba interpretada por una de sus parejas favoritas: Cary Grant e Ingrid Bergman).





“La Soga”, en 1948, supuso un gran paso en la carrera del director, pues fue con ésta donde apareció por primera vez como productor. Además supuso su primer film en color y su primera colaboración con el actor James Stewart, al que idolatraba. Aparte del color, el director tuvo que vencer otros retos como rodar el film en solo tres tomas, ya que el escenario tiene lugar en una sola habitación y sin corte apenas en tiempo (de 19:30h a 21:15h en tiempo real).


En “Extraños en un tren”, Hitchcock trabajó por primera vez con un escritor profesional, Raymond Chandler. Además, su hija, Patricia Hitchcock, aparecía en el papel de Bárbara.
Mención especial merece la película “La ventana indiscreta” extraída de un relato de William Irish, un escritor muy semejante al estilo de Hitchcock. Con éste film, el director nos ofreció una historia “puramente visual” y nos convenció de que “todos somos voyeurs”, de que nos gusta espiar. Además venció el cliché de la historia de amor, pues en ésta película es Grace Kelly quien pretende el amor de James Stewart, que parece estar más preocupado por la vida privada de sus vecinos que por la muchacha.





“Las mujeres son damas en el salón y putas en la cama” dijo Hitch mientras rodaba “Atrapa a un ladrón”, queriendo explicar su pasión por las mujeres (sobre todo las rubias). Para él, sus actrices debían ser reservadas en la pantalla, para que cada movimiento constituyese algo realmente atrayente para los espectadores: desde el roce con un guante hasta un crimen. Esto no le impidió en absoluto ganarse algunos enfrentamientos con varias actrices. El más sonado fue con Tippy Hedren.

“¿Pero quién mató a Harry?”, estrenada en 1955, supuso para el director un ejemplo de su mejor humor: un humor negro, sano y alegre, que giraba en torno a un cadáver al que, según parece, todos han matado. Supuso el descubrimiento por parte del director de la actriz Shirley McLaine.
En 1956 rodó el remake de su film inglés “El hombre que sabía demasiado” cuyos cambios fundamentales fueron James Stewart y Doris Day cantando “Qué será, será…”, famoso tema que fue compuesto especialmente para el film.

Al igual que el cine mudo, Hitchcock siempre prefirió la calidad del cine en blanco y negro. Y llegó a rodar de este modo alguna película tras el cambio a color, como el film basado en un hecho auténtico “Falso culpable” y más tarde “Psicosis”.

“Vértigo”, basada en una novela escrita especialmente para el director, cuenta la historia de una obsesión, que Hitchcock llegó a catalogar como “necrofilia pura”.
Pero fue al año siguiente con “Con la muerte en los talones” donde Hitchcock resumió su etapa americana como lo había hecho ya en “39 escalones” con su etapa británica. Es en éste film donde podemos contemplar que sus grandes escenas y la receta de su éxito no son más que rehuidas de clichés habituales. Por ejemplo, la cita con el hombre misterioso con el que Stewart queda por teléfono (no es en un lugar cerrado y oscuro, como se acostumbra, sino abierto y soleado, y no ataca un hombre en una gabardina sino un avión).







Comienzan los 60 y con ellos la etapa más ambiciosa de Alfred Hitchcock. En 1960 rodó una de sus películas más célebres y la más rentable de toda su filmografía. “Psicosis” con costes mínimos de 800.000 dólares consiguió recaudar en su primer año más de 11 millones de dólares. Considerada junto con “Los pájaros” las dos únicas películas de terror de Hitchcock, la historia juega con el suspense y la psicología humana, y nos muestra a actores para nada famosos (Audrey Hepburn se negó a ser asesinada en la ducha) en situaciones de lo más brutal, como la famosa escena de la ducha, cuyo rodaje duró una semana. Todo esto convirtió a “Psicosis” en un icono del cine de terror.

Y no lejos en prestigio y en éxito quedó “Los Pájaros”, una de las cintas con más innovaciones en cuanto a efectos especiales (los ataques de los pájaros…) y sonoros (la banda sonora era el sonido de los pájaros) cuyo rodaje se prolongaría durante 3 años.




Hitchcock no solo triunfó en el cine, sino también en la televisión. En los cincuenta y en los sesenta el director dio su nombre a varias series de misterio y dirigió algunos de sus capítulos. La más famosa fue “Alfred Hitchcock Presenta…” que se mantuvo años en antena.



Pero fue a partir de mediados de los sesenta cuando Hitchcock sufrió una grave crisis. Según él, ya no había grandes estrellas. James Stewart estaba ya mayor y no servía para dar vida a sus papeles. Cary Grant se había retirado con el objeto de ser recordado en sus mejores momentos. Su actriz fetiche, Grace Kelly, se había convertido en princesa de Mónaco… “Marnie” la película que Hitchcock estrenó en 1964, fue pensada para ella, como su sonada vuelta al cine, mas en el último momento se echó atrás y fue sustituida por Tippy Hedren. Marnie fracasó y Hitchcock, que perdía la fe en sí mismo, se dejó influenciar tremendamente por el estudio, el cual le pedía historias de espionaje, que en esos momentos estaban en alza con las películas de 007. De este modo rodó “Cortina rasgada” y “Topaz”, que también fracasaron.


Tras esto, decidió romper con todo con una historia brutal de sexo y violaciones. Se iba a llamar “Kaleidoscope”. Pero pronto se vio disuadido y rodó algo más suave. Así pues, volvió a Londres para rodar una alegre historia de asesinos, falsos culpables y crímenes maníacos en la que, por primera vez, mostraba los senos desnudos de varias mujeres. Es la que hoy conocemos como “Frenesí”.


(En la foto vemos el muñeco de goma que iba a utilizar para su cameo en Frenesí. Acabó por olvidarse de la idea, debido a que el asesino no mataba a hombres)

Las excelentes críticas de “Frenesí”, estrenada en 1972, rejuvenecieron al ya cansado director, el cual ya no estaba en disposición de seguir rodando. Tras haber estrenado “La Trama” en 1976 que pasó sin pena ni gloria, Hitch comenzó a preparar una historia de amor y espionaje a su más puro estilo, “The Short Night”. Pero justo cuando todo estaba listo para empezar a rodar, el director se vio completamente incapacitado y lo dejó. Como escribiría Donald Spoto en su biografía más tarde: “el fin llegó sin suspense, sin violencia”. Murió en 1980.


EL LEGADO
Pese a que muchas de sus películas fueron en su día criticadas muy duramente y el director pasó desapercibido en múltiples ocasiones, hoy Hitchcock es un autor que ha vencido al tiempo. Sigue ganando premios, recibiendo inmejorables críticas y llenando salas; sus películas no envejecen y su estilo es imitado hasta la saciedad, tanto en cine como en televisión. Desde películas ( con remakes, guiños, homenajes, adaptaciones…) hasta series de éxito mundial (Los Simpsons, Perdidos…).
BIBLIOGRAFÍA

· IZZAGUIRRE, BORIS “El armario secreto de Hitchcock”. (Editorial Espasa)
· SPOTO, DONALD “La cara oculta del genio”. (Editorial JC / Editorial RBA)
· TRUFFAUT, FRANÇOIS “El Cine según Hitchock”. (Alianza Editorial)
· Revista Cinemanía. Número 144 (Septiembre 2007)
· http://es.wikipedia.org/wiki/Hitchcock (FILMOGRAFÍA)
· http://es.wikipedia.org/wiki/Lista_de_cameos_de_Alfred_Hitchcock (CAMEOS)
· http://www.gerard-bertrand.net/index_hitchcock.html (FOTOGRAFÍAS)
· http://hitchcock.tv/

1 comentario:

Jose Manuel dijo...

Hitchcock me cae gordo...
No puedo parar de reirme...