domingo, 4 de octubre de 2009

El Sexo Real en el Cine (pt.2)

Tras el éxito que tuvo la primera parte de esta entrada, vuelvo con otras tres grandes películas donde el sexo ha sido ingrediente para la película y para el escándalo.
Me gustaría decir que el sexo real en el cine es algo muy delicado, no por lo que se muestra, pero si por cómo se hace... durante las últimas décadas, éste tema es tratado como motivo de chiste por muchas cinematografías, como la americana.
Las películas que aquí suscribo abordan el tema, o al menos lo intentan, como algo duro y difícil tratar.
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THE BROWN BUNNY (VINCENT GALLO, 2003)
Tras el enorme éxito que tuvo el director y actor Vincent Gallo con su ópera prima “Buffalo ‘66”, tuvo que enfrentarse a numerosísimas malas críticas por su segunda y, hasta la fecha, última película, “The Brown Bunny”.
La carga de las malas criticas se concentraba en la base de la publicidad que dio Vincent Gallo: la actriz principal, Chloe Sevigny le hacía una felación explícita a Gallo. ¿Banalidad? ¿Gratuidad? ¿Puras ganas de escandalizar o simplemente una maniobra de publicidad? La obra, al margen de la dura escena de la felación, es fría y puede parecer aburrida para algunos… pero su fuerza convence.
Fue proyectada en el festival de Cannes y catalogada como “la peor película de la historia del festival”. Sorprende ver cómo directores acostumbrados a aplaudir verdaderas obras de ingeniería surrealista como las del señor Lynch (por ejemplo, INLAND EMPIRE) se escandalicen por una ¿banal? felación y acusen un duro y doloroso viaje como innecesario y/o aburrido.

ANTICRISTO (en otras palabras: LARS VON TRIER, 2009)
Como la otra vez, el señor Von Trier ocupa un lugar en esta sección. Hagamos memoria y recordemos que ya Lars Von Trier no dudó en mostrar una penetración en su película “Idioterne” (Los Idiotas) añadiendo aún más polémica al famoso movimiento Dogma 95. Me atrevería a decir que, en esta película, el sexo explícito se muestra, excepto en una ocasión, como algo más violento y repulsivo: eyaculación con sangre, autoamputaciones de organos sexuales, masturbaciones… y el sexo como salida impulsiva a instintos primitivos.
La película del 2009 del señor Trier no aboga por nada, ni defiende nada: es solo un punto de vista de qué es el mal y cómo se forma, y en esto el sexo tiene un papel decisivo.


KEN PARK (LARRY CLARK, ED LACHMAN, 2002)
Si recuerdan ya los desvaríos de Gummo (Harmony Korine, 1997) o la cámara documental de Kids (Larry Clark), Ken Park se queda entre las dos.
La realidad moral y sexual de un grupo de jóvenes no podía ser más decadente.
Entre las escenas de sexo explícito de la película destaca una parafílica masturbación con eyaculación incluida delante de la cámara, una felación y una orgía final nada explícita en la que lo curioso es quién filma a quién (el director a su novia participando en una escena de sexo con los protagonistas de la película).