(de izq. a dcha.: Catherine Deneuve, la artista islandesa Björk y Lars Von Trier durante el rodaje de "Bailar en la oscuridad")
Esta foto tomada durante el rodaje de la película “Dancer in
the dark”, ganadora de la palma de oro en el festival de Cannes en el año 2000,
muestra un momento de cercanía entre las actrices principales y el director. Pero lo
cierto es que dicho rodaje fue recordado por las tensiones y la relación conflictiva que surgió entre
Lars Von Trier y la cantante islandesa. Si apelamos a la personalidad y al
temperamento de ambos individuos, a nadie le debería de extrañar que, por
ejemplo, la actriz llegase a desaparecer del rodaje durante tres días sin que nadie supiese de su paradero.
Este no fue el único caso de una actriz que terminase mal
con el realizador danés. Tan solo tres años más tarde, tras el rodaje de Dogville,
la primera película de su trilogía Americana, Nicole Kidman juró que no volvería a
trabajar con Lars. Así que este tuvo que recurrir a una nueva actriz (Bryce Dallas Howard) para dar continuidad a su personaje, Grace, en la segunda parte de la saga.
Pero no todas sus actrices le han acabado rechazando. Al
igual que Hitchcock, Lars tuvo detractoras, pero también amigas fieles como
Charlotte Gainsburg, con la que sigue colaborando proyecto tras proyecto, o Catherine Devenue, que fue
de las primeras en salir a dar la cara por el director después de sus polémicas
declaraciones en el festival de Cannes de 2011, donde una broma mal hecha le
llevó a decir delante de la prensa que “entendía a Hitler”.
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